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Primeras plantaciones de yerba mate

nuestra historia | 28/04/2016

Contamos los primeros intentos de los jesuitas y Bompland, a Lanusse, Kury y Allain.

El secreto de los Jesuítas

Con el correr de los años disminuyó la producción de la yerba mate de los montes, debido a la tala irracional de los árboles, mientras aumentaba el consumo. Para satisfacer la fuerte demanda, se pensó en cultivar yerba mate  como lo hicieron los Jesuítas en sus reducciones.

Las plantaciones de los Jesuítas terminaron de explotarse cuando los expulsaron en 1768 y se llevaron con ellos el secreto de cómo cultivaban la yerba mate.

Amadeo Bompland

Amado Bonpland, había estudiado medicina en París pero su gran afición eran las Ciencias Naturales. Recorrió diversos países de la América del Sud, recogiendo numerosos datos zoológicos, botánicos, geográficos, astronómicos y paleontológicos.

Vino a la Argentina en 1817 invitado por Bernardino Rivadavia y en 1820 se estableció en Misiones, en Santa Ana, resolviendo plantar yerba mate. Inició las tareas con sus conocimientos científicos y la ayuda de aborígenes; pero Francia, el entonces dictador del Paraguay, temiendo la competencia al casi único recurso del país en aquella época, lo mandó prender, internándolo en el Paraguay y desparramando a los indios que trabajaban a su lado.

La principal dificultad para hacer plantaciones de yerba era encontrar la forma de hacer germinar la semilla. Antes de conseguir esto, en 1892, Adrián Kury obtuvo 60 plantas que le mandaron del Iguazú. Eran plantas nacidas espontáneamente al pié de los árboles de yerba mate del monte, que los nativos llamaban “guachas”. Las trasplantó en su chacra a orillas del arroyo Mártires, consiguiendo que 50 vivieran y crecieran.

Benedetto de San José consiguió a su vez criar un lote de 800 plantas, obtenidas por medio de acodos hechos de árboles de yerba que había en las Ruinas de San José desde la época de los Jesuítas.

Esos meritorios ensayos no resolvían del todo el problema de hacer plantaciones en alta escala.

EL gobernador Lanusse: promotor del cultivo

Juan José Lanusse, gobernador de Misiones en aquellos años (1896-1905), hizo los mayores esfuerzos para estimular a los colonos a iniciar el cultivo. Contó con la ayuda de Carlos Thais, de nacionalidad francesa, creador del Jardín Botánico de Buenos Aires, considerado como uno de los mejores del mundo.

Carlos Thais encontró en 1895 la forma de resolver el arduo problema de hacer germinar la semilla, tratándola con agua caliente. El gobernador Lanusse divulgó ese descubrimiento en circulares y en toda forma.

Primeras plantaciones comerciales

A Julio U. Martín, fundador de la firma Martín & Cía., de Rosario, le cabe el honor de haber sido el primer plantador en escala comercial. Había nacido en Sainte Croix, Suiza. La firma Martín & Cía. poseyó 1.500 hectáreas de yerbales y el molino más importante del país, en Rosario.

La primera plantación se hizo en chacras de la Colonia de San Ignacio. Los trabajos se empezaron en 1903 dirigidos por  el ingeniero agrónomo Pablo Allain, de nacionalidad suiza, recibido en Montpellier y especializado en Alemania y Bélgica.

Los pioneros

Esa plantación sirvió como primera escuela y rápidamente se difundió en todo Misiones el cultivo de la yerba mate. El mismo Allain hizo plantaciones en San Ignacio por cuenta de la sociedad La Plantadora. En ese mismo lugar plantaron Adolfo Lanusse y los hermanos Palacios, Pedro Núñez lo hizo en su campo Santa Inés y los señores de Blosset en su propiedad llamada Los Manantiales.

En San José plantaron los señores Fabre; en Santa Ana, Alan Stevenson y los señores Lagier; en Candelaria, Pervinquiere y Quitabyí, y luego muchos más se dedicaron a este cultivo en distintas localidades de Misiones.

Como los primeros que hicieron germinar la semilla y levantaron viveros, se distinguieron el español Antonio de Llamas y el italiano Benito Zamboni, ambos con propiedades en Santa Ana.

En la Asociación Rural Yerbatera Argentina hay una placa de bronce que perpetúa los nombres de las personas que propulsaron o hicieron las primeras plantaciones de yerba mate. Figuran en ella Juan J. Lanusse, Antonio de Llamas, Benito Zamboni, Julio U. Martín, Pablo Allain y Pedro Núñez.

Oro verde: el auge de la yerba mate

Con la generalización de las plantaciones de yerba mate -que con toda razón se llamó Oro Verde- tuvo comienzo una nueva era. Misiones había encontrado por fin una fuente fija de trabajo, distinta a los obrajes y a las explotaciones de yerba en el monte, que obligaban a trasladarse continuamente en busca de otras fuentes de producción.

Con la estabilidad que trajo el cultivo de yerba mate, las instalaciones de secado se construyeron más cuidadosamente, con lo que el producto ganó en calidad e higiene. Al tener cerca trabajo continuado y remunerativo en condiciones menos penosas, los pueblos aumentaron su población, vinieron capitales de otras partes, se establecieron prósperas colonias yerbateras, se abrieron caminos y la industria y el comercio florecieron.

(*) Texto extraído del libro Yvyraretá, de C. Núñez, Ediciones Montoya.

Publicado en Revista Bien Nuestro número 9, Diciembre 2015

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